por Francisco Ojeda – Magister (c) en Pensamiento Contemporáneo UDP.
Esta original combinación de unitarismo y un acuerdo teórico relativamente sustantivo ha permitido que la izquierda alemana pase a ser, del paria, al modelo de la izquierda continental. En efecto, Die Linke es ahora una “marca” que refleja una experiencia política aún no replicada exitosamente en el resto del continente, pero cuyo seguimiento está planteado a la orden del día. No es casual que dos de las últimas experiencias exitosas de organización política en la izquierda, DL y Rifondazione Comunista (RC) adoptasen una estructura que valora e incentiva fuertemente el dinamismo en la discusión interna, por medio de una fuerte valoración y presencia de las tesis minoritarias.
por Alexander Páez.
La superación tendría que ser así, políticamente progresista (proveé la imagen de una sociedad proyectada viable históricamente), porque invita a trabajar sobre la realidad ya transformada (acumulación flexible) y utilizar tal escenario no elegido para su superación (socialismo) así como plantear las preguntas fundamentales (cuestionar y superar según el escenario histórico que ya superó el escenario anterior) ¿qué elementos de la nueva forma de acumulación dan cuenta del conflicto central?¿qué contradicciones dinamizan el progreso y futuro de los sectores populares como actor político?¿por qué el estado es relevante en un contexto de superación mundial del estado como redistribuidor?¿qué proyecto es posible de plantear para hegemonizar el futuro?¿qué significa la explotación intensiva sobre una mano de obra nunca antes tan calificada?.
por Josecarlo Henríquez.
El portavoz de quienes se sienten atropellados invitando a la dueña de casa a recargar aun más su tarjeta de crédito, invitando a participar de esa tentativa fiesta capitalista, él, un mesías homosexual con su carita de bien comportado, invitando a pudrirnos en cada gasto dentro de una cadena comercial que mas de alguna vez a discriminado a gente rara.
por Cristobal Cortés.
¿Existe un proyecto político real hoy en Chile para hacerle frente al proyecto conservador? Si hay una cosa clara, después de todo un año marcado por la movilización social, es que la fuerza social que se está construyendo no puede quedarse sólo así, y debe apostar a impulsar procesos e instrumentos políticos con vocación de poder. Pero nuevamente, ¿qué proyecto existe para responder a la sociedad chilena?, ¿cuál es la necesidad de el o los proyectos que hoy se pretende levantar? En este sentido, más allá de las buenas intenciones que puedan existir, muchos de los intentos que han surgido no sobrepasan vicios clásicos del quehacer político.
por Juan Pablo Vásquez, Magister (c) en Estudios Americanos – Usach.
La riqueza de esta propuesta, es que está en una lógica Norte – Sur, desde el Sur. Desde un país extractivista y monoproductor dependiente de la explotación de su recurso natural. Un país pobre de América Latina, con altos niveles de población bajo el índice de la pobreza, y cuyo mercado comprador sigue siendo fundamentalmente el Norte. Es decir, un país que necesita urgentemente los dineros de ese petróleo.
*por Luis Thielemann H., publicada originalmente en El Mostrador
Siendo relevante la presencia socialdemócrata en todos estos procesos, no se puede pretender imitarlos en un viraje a tales posiciones. No se puede sin por lo menos un movimiento de trabajadores bien organizado y con grados elevados de radicalidad, a la vez que partidos insertos en sindicatos y confederaciones que le den vitalidad y dinamismo. Nada de eso es visible en partidos socialistas que ven derruir bajo sus pies la burocracia sindical que los alimentó por décadas, tanto en la UGT española como en la CUT chilena. Pocos vínculos alinean hoy a los trabajadores de un supermercado o a los estudiantes de alguna federación universitaria con los barones de los partidos. Si los socialdemócratas amenazaran con domesticar al Capital, hoy, desarmados de poder popular como están, sólo harían el ridículo.